5 Técnicas de relajación para niños

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Aunque muchas personas no lo crean, las técnicas de relajación para niños son igual de necesarias que para los adultos ya que estos también tienen problemas y tensiones. Los niños tienen sus propios motivos de preocupación, temores y ansiedades, que pueden abarcar desde el miedo a la oscuridad hasta las presiones relacionadas con los estudios. 

Cuando esas emociones negativas toman el mando y se instauran durante mucho tiempo, pueden terminar provocando diferentes problemas, desde fobias, baja autoestima, depresión o ansiedad. Por eso, uno de los mayores regalos que pueden hacer los padres a sus hijos consiste en enseñarles a relajarse desde una edad temprana. 

Se pueden comenzar a practicar técnicas de relajación para niños cuando éstos tienen apenas dos años y medio, aunque hasta los 6 años estas técnicas de relajación se deben presentar como un juego. A partir de los 7 años es cuando ya podríamos empezar a introducir ejercicios de relajación algo más estructurados, dependiendo siempre del grado de madurez psicológica del niño. 


TÉCNICAS DE RELAJACIÓN PARA NIÑOS


Existen diferentes técnicas de relajación para niños, pero su eficacia siempre dependerá de la edad del pequeño y su personalidad y temperamento. Por lo que para encontrar el ejercicio ideal de relajación para nuestro hijo deberemos probar diferentes técnicas hasta encontrar aquella con la que se siente más a gusto. 

1. Respiración profunda
Con esta técnica conseguiremos disminuir la frecuencia cardíaca, bajar la presión arterial y proporcionar una sensación muy agradable de control y tranquilidad. 
Los pasos son muy sencillos:
  • Inhalar profundamente por la nariz. 
  • Contener la respiración por un momento. 
  • Soltar lentamente por la boca. 
En el caso de niños pequeños, podemos decirles que se imaginen como si fueran una rana que está tranquila en su estanque, concentrándose en cómo sube y baja el abdomen con cada respiración. 

2. Relajación muscular progresiva
Esta técnica es la más conocida y beneficiosa para aliviar el estrés cotidiano. Tan sólo hay que ir tensando y destensando los diferentes grupos musculares del cuerpo. 
Los pasos, a repetir tres veces cada uno, son: 
  • Cara: le pediremos al niño que haga como si estuviera oliendo algo desagradable, y luego debe relajar la cara. 
  • Mandíbula: tiene que apretar las mandíbulas con tanta fuerza como hacen los perros cuando sostienen un hueso. Luego debe liberar ese hueso imaginario y relajar completamente la mandíbula. 
  • Brazos y hombros: debe estirar los brazos todo lo que pueda delante suya y luego que los levante por encima de la cabeza. Después debe dejarlos caer, como si fueran un peso muerto, completamente relajados. 
  • Manos y brazos: le pediremos al niño que imagine que está apretando un limón con su mano tan fuerte como pueda. Después tiene que dejar caer ese limón al suelo. 
  • Piernas y pies: el niño presionará los dedos de los pies contra el suelo, como si los estuviera excavando en la arena de la playa. Es importante que presione de forma alternativa, primero con un pie y luego con otro, y que separe lo suficiente las piernas. Después le pediremos que relaje las piernas. 

3. Visualización: pasos en el cielo 
Esta técnica es maravillosa ya que en ella interviene la imaginación con la visualización. Lo ideal para esta técnica sería hacerla a la hora de dormir. 
Los pasos son muy sencillos: 
  • Acostado, pedirle que se quede quieto y cierre los ojos. Debe imaginar que está acostado fuera, en un área abierta mirando al cielo, como sobre el césped del jardín o la arena de la playa. 
  • Debe imaginar las nubes, como pasan delante de sus ojos. Luego puede imaginar cómo las nubes adoptan sus formas favoritas. 
  • Pedirle que imagine una escalera hecha de nubes, que comienza precisamente donde se encuentra y termina en el cielo. Pedirle que suba la escalera y se relaje a cada paso que da. Incluso puede construir un escondite secreto en las nubes, donde podrá ir cada vez que esté enojado o se sienta mal. 

4. Muñeco de nieve 
Esta técnica de relajación infantil suele gustarle mucho a los niños ya que les invita a echar a volar su imaginación mientras se divierten.
Los pasos son muy sencillos: 
  • Le pediremos al niño que imagine que es un muñeco de nieve que se ha congelado por completo durante el invierno. Debe colocarse en la posición del muñeco de nieve y tensar por completo los músculos, manteniéndose inmóvil. 
  • Después le pediremos que imagine que poco a poco está llegando la primavera, que imagine los primeros rayos de sol que poco a poco van calentando más. A medida que siente ese calor, debe imaginar cómo los músculos se van relajando poco a poco ya que el muñeco de nieve se va descongelando, hasta que llegue el punto en que se descongele por completo y se convierta en un charco de agua. 

5. Burbujas cargadas de pensamientos felices 
Es una técnica de respiración muy divertida para los niños, además les ayuda a relajarse y potencia que tengan una actitud más positiva ante la vida. 
Los pasos son: 
  • Debemos explicarle la conexión que existe entre la respiración profunda y la relajación, de manera que el niño pueda entenderlo. Si es pequeño, se le puede explicar que la manera en que respira puede hacer que se sienta más nervioso, o por el contrario, más calmado. Por eso es tan importante que preste atención a su respiración. 
  • Con un soplador de burbujas en la mano le explicaremos que la idea es formar la burbuja más grande que pueda, para lo cual debe soplar profunda y lentamente. 
  • Para potenciar aún más la sensación de tranquilidad y relajación podemos decirle que cada vez que sople y salga una burbuja piense algo positivo o en algo que le guste mucho.







Todas estas técnicas de relajación para niños son muy útiles para realizar en casa y evitar ansiedad, tensiones, estrés o preocupaciones. De igual forma hay ocasiones en las que es necesario consultar con un especialista. Si necesitas un Psicólogo Infantil en Valencia para que te ayude no dudes en ponerte en contacto con nosotros.