DÉFICIT DE AUTOESTIMA

El déficit de autoestima es un síntoma frecuente en muchos problemas emocionales, por lo que abordarlo parece imprescindible en el tratamiento psicológico de muchos trastornos.

Para entender el concepto de autoestima tenemos que conocer primero qué es el autoconcepto:
  • El autoconcepto es la representación mental, la imagen, la descripción que nos hacemos de nosotros mismos, tanto físicamente como personal y socialmente, por ejemplo “soy guapo, inteligente, amable, alto”. 
  • La autoestima es el resultado de la evaluación de ese autoconcepto, la respuesta a la pregunta ¿me gusta cómo soy o no me gusta? Esta respuesta es el resultado de comparar “cómo soy” (imagen real) – “cómo me gustaría ser” (imagen ideal). 

Si la valoración de nuestro autoconcepto es positiva podremos decir que tenemos una buena o elevada autoestima, por el contrario, si esa valoración es negativa estaremos ante un déficit de autoestima.

Aquellas personas que se centran en sus defectos o en sus limitaciones y pasan por alto sus virtudes acaban teniendo una imagen muy negativa y distorsionada de sí mismas. Suelen ser personas muy exigentes y perfeccionistas, con temor a cometer errores, con sentimiento continuo de culpa, muy inseguros, sensibles a la crítica y, en los casos más extremos, con actitud de perdedor. Estas características, como es obvio, les limitan en la mayoría de ámbitos de sus vidas.

¿CÓMO MEJORAR LA AUTOESTIMA?


Mediante el trabajo con el psicólogo se pondrán en marcha herramientas con las que conseguir tener una imagen positiva y realista de uno mismo. Se analizarán y modificarán determinados pensamientos y actitudes negativas que la persona tenga hacia sí misma para mejorar su ejecución en las diferentes áreas importantes de su vida.